De la detección a la resección oncológica
Cuando nos enfrentamos a tumores malignos de la piel, la estrategia debe ser tan rigurosa como la que aplicaríamos ante un cáncer de mama o un cáncer de tiroides. Mi enfoque en CDMX prioriza la resección con márgenes claros, una práctica estándar también en el manejo de tumores blandos y neoplasias cutáneas complejas. Este nivel de cuidado asegura que incluso los casos que muestran signos de cáncer avanzado puedan ser gestionados con la pericia que caracteriza a la oncología quirúrgica actual.
